Si tu pregunta es: ¿Es buena Twisted Metal? La respuesta (como de todo producto audiovisual) correcta es: Depende de hasta donde estas dispuesto a aceptar… Hay niveles de aceptabilidad, grises que, si tu contrafuego los permite, se pueden encontrar cosas entretenidas dentro de lo que son, como es el caso de Twisted Metal.
Pero de ¿donde parte? Es cierto, no es el lore exacto de los videojuegos originales, pero es que, de entrada, la misma fue siempre solo una excusa para poner autitos a dispararse (seamos honestos, como la gran mayoría de los juegos que se basan en torneos). Sin embargo, el mérito de la serie es la estructuración de su universo, en una sola línea, con la introducción de un personaje nuevo (nosotros) en este contexto medio Mad Max pero con un gore de películas B, que le queda bastante bien
Entonces ¿Hay personajes? Sí, si hay… y varios, totalmente reconocibles algunos, vergozosamente irreconocibles otros, pero un roster bastante decente, dentro de lo que venimos viendo de la serie. Podrás ver a: John Doe (TM Black), Agente Stone (Outlaw en casi todos los TM), Preacher (TM Black), Sweeth Tooth (todos los TM), Raven (TM Black), Mike y Stu (TM 1), Twister (TM 2), Dollface (TM Black), Mr. Grim (TM 1), Axel (TM 2), Amber Rose (TM 3), Calipso (todos los TM), RoachCoach (TM 4), Death Warrant (TM 2012), Specter (TM Head On), Junkiardog (TM Black, 2012), Minion (TM1)… entre otros que figuran como cameos
Firestarter del Twisted Metal 3 , es una doble referencia, tanto a Keith Flint , de The Prodigy como a su canción Firestarter del álbum The fat of the land
Twisted metal es así una serie que, si te dejas sumergir, ofrece un buen show con autos que se disparan y personajes bizarros —como en el juego—, con sus ridiculeces e inconsistencias —como en el juego—, pero con esa magia que, si la comprás, entretiene. Para el tiempo muerto, sirve. No es una serie para pensar, es una serie para comer con maní salado.
Axel (temp2) es uno de los personajes emblemáticos tanto del juego, como ahora la serie.
Aciertos
• Universo coherente en su caos: autos armados, personajes grotescos y violencia estilizada que abrazan la ridiculez.
• Personaje guía: RoadKill, que en los juegos pasó de general de guerra, vagabundo y hasta Minion, aquí se convierte en protagonista. La serie lo reimagina como un repartidor —tipo Death Stranding— que conduce un auto armado para sobrevivir a los peligros del camino—tipo MadMax—. Es a través de él que el espectador se introduce en este mundo absurdo y hostil.
• Tono ligero: no es una serie para pensar demasiado, sino para dejarse arrastrar por el espectáculo.
Limitaciones
• Inconsistencias narrativas: como en los juegos, la lógica interna se tambalea. Pero si el espectador acepta el pacto, esas grietas se vuelven parte del encanto.
• No apta para quienes buscan profundidad: su propuesta es entretenimiento inmediato, no reflexión.
A modo de cierre personal, la serie de Twisted Metal tiene ese algo mágico que supo tener en su momento la película del Mortal Kombat, allá por el ’95, algo que ojalá aprovechen y quien sabe, termine generando un nuevo videojuego. Así, con la luz verde confirmada para una tercera temporada, junto con algunos cambios – La salida del cocreador Michael Jonathan Smith por la entrada de David Reed (The boys, Star Trek: Strange New Wolds)- esperaremos ansiosos en el garaje su llegada, en el 2027